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parásitos en gatos

Nuestros peludos son animales muy independientes y curiosos, cazadores por naturaleza y muy preocupados por su higiene y su aseo diario. Sus instintos felinos los acabarán poniendo en situación de indefensión y en contacto con algunos parásitos indeseables. En algunos estudios veterinarios sugieren que hasta el 10% de la población felina doméstica está, o estará, infestada por el gusanos y acabará sufriendo una infección parasitaria intestinal.

Por lo general los parásito de adhieren al intestino de nuestra mascota para alimentarse de la sangre y los tejidos que le roba.

El ciclo de vida de los parásitos se resume de la siguiente manera: las larvas inician su vida después de eclosionar los huevos. Estas larvas serán infectantes en unos días. Nuestro gato puede infectarse mediante ingestión directa de las mismas, desde el suelo o medios contaminados. No obstante, también se produce por simple contacto y penetración a través de la piel. Una situación muy específica se produce cuando una hembra infectada puede acabar transmitiendo el parásito a sus crías a través de la leche con la que las amamanta. A diferencia del caso de los perros, en los gatos no se ha establecido la posibilidad de contagio a través de la placenta durante la gestación.

Las larvas entran en el gato y en el intestino tendremos los gusanos adultos. Estos gusanos son pequeños, con silueta redondeada,algunos Parásitos o gusanos tienen dientes cortantes. Son precisamente estos dientes los que utiliza para perforar la piel y alcanzar el riego sanguíneo, y para fijarse a las paredes intestinales de nuestra mascota desde donde le chuparán la sangre. Estos gusanos producirán los huevos. Así, el gato infectado será el originador del nuevo ciclo vital que necesita el gusano, expulsando finalmente los huevos dentro de su popis.

Los síntomas más notables y comunes de Parásitos son:

  1. Heces y diarrea de color oscuro por la presencia de sangre.
  2. Signos de anemia con palidez de las encías y las mucosas.
  3. Pérdida de peso, desnutrición y debilitamiento físico pelo desgreñado y sin brillo apatía y bajo estado de ánimo.
  4. Signos cutáneos y signos respiratorios cuando enfermedad avanza.

Es muy conveniente vigilar la higiene del entorno del gato -con una desinfección regular de las zonas que frecuenta y de la bandeja de arena – y evitar que las mascotas ingieran basuras o se revuelquen en tierras sospechosas de estar contaminadas con larvas, aunque muy a menudo esto va a ser difícil de conseguir. No obstante, la mejor medida preventiva será llevar, periódicamente, a nuestro peludo al veterinario, para realizarle los análisis y desparasitaciones que nos prescriba, garantizando así la protección de nuestra mascota por dentro y por fuera de su organismo mediante una Doble Protección Mensual de confianza.

Fuente : Desparasita a tu mascota.

Recuerda que estamos para ayudarte a proteger a tus gatos y a toda tu familia con nuestra malla de seguridad, no dudes en escribirnos para tener el gusto de asesorarte sin ningún costo. Adicionalmente, tenemos convenios con veterinarias y fundaciones que seguro te pueden ayudar en caso de que tu mascota o gato lo requiera.

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